CARBOXITERAPIA

Carboxiterapia es una técnica recientemente introducida en el campo de la estética.

La historia del uso terapéutico de anhídrido carbónico (CO2) se inició en los años 30 en Francia.  Su uso fue hecho por baños de inmersión o agua con gas seco para el tratamiento de arteriopatías periféricas.

Actualmente, la carboxiterapia representa un método fácil de realizar y se administra por vía subcutánea de CO2 directamente en las zonas afectadas.  La carboxiterapia es un gas no tóxico, no embólico y comercializado como un gas medicinal de alta pureza, y es el más ampliamente utilizado en la medicina en la cirugía para videolaparoscopias, histeroscopia y como contraste en arteriopatias y ventriculopatias.

Los posibles efectos secundarios se limitan a dolor durante el tratamiento, sensación de crepitación en el sitio de inyección y pequeñas contusiones resultantes de la punción.  Carboxiterapia, es una técnica médica que utiliza el dióxido de carbon.

El CO2 es un gas incoloro, inodoro y se produce como resultado de la combustión de la materia orgánica.  En nuestro cuerpo es el resultado del metabolismo celular en actividad o inactividad.
Este tratamiento se utiliza desde 1930 de forma subcutánea y científicos como Akashi (1989) y Varlaro (2007) han reportado los grandes beneficios en la microcirculación.  Las posibles reacciones adversas del tratamiento serían: hematomas en el lugar de la punción, dolor durante el ingreso del gas, sensación de ardor o quemazón, sensación de prurito, sensación de distensión de la piel, sensación de pesadez, enrojecimiento, sensación de calor, sensación de burbujas (por el enfisema subcutáneo que se crea).

Todo esto genera una vasodilatación en la zona.  En zonas como párpados y labios, la sensación de pesadez, suele durar de 72 horas hasta 1 semana, después de la primera sesión.

En algunas personas luego de la aplicación del gas en abdomen, en brazos o en piernas puede quedar la sensación de dolor como el que ocurre luego de una sesión de ejercicio físico intenso (agujetas).  En ocasiones, tras la aplicación del gas en la región facial o en cuero cabelludo, por la vasodilatación originada por el CO2 puede ocurrir leve cefalea, que suele ser transitoria.

Estas reacciones adversas y efectos secundarios deben ser explicados al momento de la primera consulta con el médico, para no llevarnos sustos ni sorpresas.

Además cada vez que iniciemos una nueva sesión debemos informar al médico cómo nos fue después de la anterior y cuando terminemos la sesión debemos comunicar a nuestro médico cómo nos sentimos.  Carboxiterapia es una herramienta buenísima para la salud en manos expertas y responsables.

Es un método seguro que requiere un equipo especializado, ha mostrado resultados significativos y su uso está respaldado por la literatura científica.

Dr. Sánchez Camejo
Gran Canaria – Lanzarote
www.drsanchezcamejo.com

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